CDMX, 22 de febrero de 2018.- En 2009, a la mitad del sexenio de Felipe Calderón y el momento más álgido de su guerra contra el narcotráfico, se redefinió el papel que jugarían las Fuerzas Armadas en la seguridad interior. Los planes no cambiaron con el nuevo gobierno, por el contrario, continuaron y se reforzaron, sólo el recorte de presupuesto impidió cumplir la meta en el tiempo esperado: reequipar a los militares para su despliegue en zonas urbanas, rurales y semirurales.

Getty Images
COMPÁRTA ESTE POST

La meta impuesta en el gobierno de Enrique Peña Nieto fue renovar al 100% el armamento orgánico del Ejército, adquirir equipamiento, infraestructura y sistemas enfocados a fortalecer las operaciones de combate urbano contra grupos del crimen organizado. Por las características y capacidades de las armas diseñadas, producidas o adquiridas, más avanzadas y letales, para desplegar operaciones aéreas, marítimas y terrestres en zonas urbanas, se pone en evidencia que el Ejército dejó a un lado su misión de la defensa de la soberanía e independencia del territorio, su misión constitucional esencial, para trasladar y enfocar su capacidad al combate en las calles de la delincuencia organizada.

Otra muestra de ello es que fue en esta administración cuando se cuadruplicaron las Brigadas de Policía Militar. Para 2012 había tan sólo tres en todo el país, y cinco años después, en diciembre pasado, se inauguró la número 12, ahora existe una en cada Región Militar, para “garantizar la estabilidad, paz y seguridad”.

Son estos cuerpos, integrados por poco más de 3 mil efectivos en cada brigada, los que se dedican a las tareas de apoyo en la seguridad pública de municipios y estados del país.

La consolidación de toda esta infraestructura contradice los discursos y declaraciones públicas del gobierno federal y de la jerarquía castrense, de pretender abandonar las tareas de seguridad pública que realizan y retornar paulatinamente a los cuarteles, cuando las policías, de los tres niveles de gobierno, estén preparadas para asumir esa tarea.

Por sus programas y reorientación de su equipamiento, más que atender las amenazas a la seguridad nacional, se están preparando para enfrentar “acciones que desestabilicen la paz social”, de acuerdo a lo que señalan las líneas de acción del Programa Sectorial de Defensa Nacional 2013-2018, dentro de la meta nacional denominada “México en Paz”, y al Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.



Con información de EFE y AP



MCN.COM.CO no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Este medio se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.